Prepara tu "Thé"

Para prepararte una buena infusión, té o rooibos necesitas bien poco.

(Si quieres tomar un frío sin tener que esperar descubre cómo hacerlo AQUÍ)

Primero, tener lo que quieras infusionar. Se recomiendan 2 gramos por taza, pero como resulta un poco difícil de pesar existen cucharitas dosificadoras o "medida" (también te sirve una cuchara de postre colmada). Luego cada uno puede poner la cantidad que desee, si lo quiere más suave o más intenso.

Diferentes tipos de "medidas" o cucharillas dosificadoras.
Segundo. Necesitarás un recipiente para hacerte el té. Puedes hacerlo en una taza o bien en una tetera.
Tetera de hierro fundido y taza de cristal

Tercero. En ambos casos necesitarás un "infusor". Existen diversos tipos, cuanto más grande sea mejor se hará la infusión puesto que habrá más espacio para el té. Nunca llenes del todo un infusor.

Los mejores son los "infusores de vaso", nosotros recomendamos que tenga la malla fina para que no deje pasar las hojas de la infusión. Además sirven tanto para una taza como una tetera, siempre teniendo en cuenta si cabe en ésta. Uno de los mejores es el siguiente:

Filtro permanente
Ofrece mucho espacio para que las hojas de té se expandan mejorando la infusión. Está realizado con material plástico resistente al calor y malla de acero inoxidable. Puede lavarse en lavavajillas. La tapa que incluye se utiliza para evitar el goteo del infusor cuando este se retira de la infusión. Es de los filtros que mejor envejecen. También hay "filtros de papel", ideales para la oficina para los que puedes comprar un pequeño clip metálico que facilita mucho su uso.

Filtro de papel y clip.

Cuarto. Necesitarás agua caliente. Muy importante que no hierva el agua y que ésta sea de buena calidad, mejor agua mineral de baja mineralización. Dependiendo del tipo de infusión necesitarás calentar el agua más o menos (el té blanco es muy delicado y si el agua está muy caliente quema las hojas estropeándolo y variando su sabor). Un accesorio ideal para saber la temperatura del agua es un termómetro especial pero no es algo imprescindible.

Para obtener una mejor infusión puedes "atemperar" la tetera vertiendo antes de hacer la infusión agua caliente en ella para que pierda el frío. Dejar reposar el agua unos instantes y luego vaciar la tetera. Así conseguimos que no baje bruscamente la temperatura del agua al hacer la infusión.

Quinto. INFUSIONAR. Ya tenemos el té dentro del infusor y dentro de la taza o tetera. Verteremos sobre éste el agua caliente, procurando que se mojen bien todas las hojas, lo taparemos y lo dejaremos "infusionar" el tiempo recomendado o deseado.

Una vez transcurrido el tiempo de infusión se retira el infusor con las hojas. La infusión está preparada.

Sexto. Ya tienes tu infusión hecha. Puedes bebértela o bien añadirle algo para endulzarla. Si es azúcar recomendamos azúcar de caña, también puedes utilizar miel, azúcar de sabores o algún sirope.

Algunas de las infusiones pueden mezclarse con leche o soja, eso lo decides tú.

Disfruta de los placeres de esta milenaria bebida además de sus beneficios!!